Hago un poco de memoria y podría afirmarse sin temor a equivocación que el género del sandbox se ha dividido en la presente generación, ofreciendo muchos matices, todos frutos del mismo cesto que salen al mercado con una perfecta excusa para diferenciarse unos de otros. En la etiqueta de Prototype 2, como en la de Just Cause 2 o Saints Row 3, colocaría como denominación de origen “Procedencia: hacer el cabra“.
Review Need For Speed: The Run
Need For Speed es como un chicle Bang Bang. Vale, igual tienes que tener unas cuantas de canas ya para saber qué demonios son los chicles Bang Bang, pero por si acaso, eran gomas de forma rectangular, las cuales podían durar horas y horas mientras eran mascadas, igualito que los chicles de ahora, que a los cinco minutos ya te has cansado y han perdido por completo el sabor. Total, que Need For Speed se estira, una y otra vez. Decimoctava vez que ocurre, y esta vez, lo masca Blackbox.
Review FIFA 12

Lo reconozco, oigan: tengo agujetas de jugar al fútbol. Y aunque me apasione jugar con los colegas en campo de césped artificial, en pista o en la hermosa playa gaditana de la que podemos disfrutar, las agujetas no son de echar pachangas, sino de intentar mantener la defensa en condiciones mientras juego con FIFA 12. El cambio que introduce el concepto de defensa táctica es brutal. Para bien o para mal. Yo opino que le sienta estupendamente bien y realza el concepto de simulación. Otros lo han tomado de otra manera, y bueno, es respetable su opinión, e incluso comprensible.
Review Dead Island
El juego de Techland aprovecha el tirón zombie de los últimos tiempos, un tirón que parece no tener un fin cercano, visto lo visto, y con la segunda temporada de Walking Dead a la vuelta de la esquina, próximamente en su aplicación de series más cercana. Dead Island parte de una idea cojonuda, al menos sobre el papel y desde mi subjetiva opinión; situar una plaga zombie en un lugar paradísiaco de vacaciones puede dar un juego extraordinario.
Review BodyCount
Que el grueso de desarrolladores que dejaron aquella perla negra llamada Black para Playstation 2 y Xbox la pasada generación realizaran un FPS cuya máxima fuera la diversión y el espectáculo por encima de toda la parafernalia que últimamente embroza y hasta ahoga a ciertos componentes del género era una gran noticia. Que su desarrollo fuera algo tortuoso ya no era tan buena. Y que su demo dejara al público más frío que caliente, más chungo que comprarse el GolTv y que convoquen huelga a la jornada siguiente…









