Bioware ha tomado una decisión muy importante, del calibre de las que aparecen en sus juegos y suelen ser consideradas como relevantes para el transcurso de la historia. El equipo desarrollador canadiense se ha currado una segunda parte de antología, eso que vaya por adelantado, y muchos de vosotros coincidiréis conmigo a estas alturas porque ya hayáis caido en la red tejida por Shepard y sus huestes. Pero ojo, que este RPG con enfoque de acción ya no es tal: yo más bien lo encuadraría como juego de acción en tercera persona con amplio enfoque RPG.
Pendulo Studios tiene su nuevo menú prácticamente en su punto, condimentado y con todo su jugo. Menú destinado, cómo no, a los seguidores del género aventurero más clásico y genuino. Aquellos que crecimos desenmarañando puzzles y enigmas mientras relacionábamos objetos que aparentemente no tenían ninguna relación, pero que finalmente encajaban para hacernos avanzar, recibiremos con los brazos abiertos un nuevo capítulo de la saga Runaway.
Imaginad por un momento que se lanzara un recopilatorio de grandes éxitos por cada año de existencia de videojuegos en los salones recreativos, aquellos que frecuentábamos no hace tanto cuando salíamos de clase, infestados de muchachada ansiosa por gastar los cinco duros que nos sobraban para comprarnos el bocadillo de la merienda, o agolparnos en el cogote del que estaba jugando en ese momento para animarle a que se pasara el enemigo final que siempre se resistía, o para echarle el aliento encima y agobiarle para que nos dejara el turno a nosotros. De momento, me ha dado por empezar con 1987. Veamos qué joyitas podían jugarse en aquel año.










