Reticente me encontré ante la idea de sacar un nuevo God of War para Playstation 3, meses antes de que la nueva iteración de la máquina de Sony vea la luz. De hecho, la casuística es terriblemente familiar a lo que ha pasado recientemente con el magnífico Gears of War: Judgment, aunque, bien es verdad que en el caso de Xbox nadie ha dicho “esta boca es mía” al respecto de la próxima generación de Microsoft.
El caso es que los temores no tenían demasiado fundamento, ya que Ascension consigue refinar la fórmula mágica de cada titánica aventura de Kratos, añadiendo mecánicas tales como los “minijuegos” que funcionan de forma similar a los QTE pero sin indicadores de siguiente botón/movimiento a realizar, o las fastuosas perspectivas de cámara que, literalmente, fagocitan a Kratos para elevar el espectáculo visual a un nivel pocas veces contemplado en Playstation 3. Para rematar el review, os dejo aquí la opinión de mi compañero Spidey, al cual también le ha encantado volver a encender la PS3.





