Reflexioné el pasado fin de semana, surfeando a duras penas sobre la ola de consumismo desatado que ha llegado a nuestro país, inmerso en plena crisis (y no solo a nivel económico), en unos instantes de euforia de tarjetas de crédito, propiciados por el hecho de heredar los designios inescrutables de lo que suele denominarse como Viernes Negro allende nuestras ibéricas fronteras.
La aventura original de encontrar un videojuego
Infierno original
En unos días sale a la venta el esperado Dante’s Inferno, un juego realizado por Visceral Games. El currículum más inmediato de esta compañía no es moco de pavo, ya que para mí firmaron el mejor juego del 2008, Dead Space. En aquel momento recibimos un auténtico chute de miedo escénico ambientando en aquel espacio en el que nadie puede oír tus gritos, o mejor aún, el que puede oírlos tiene demasiada hambre para ayudarte. En realidad, Dead Space no supuso ninguna revolución, pero supo adaptar los puntos fuertes del género survival, logrando firmar un juego redondo en todos los sentidos: jugabilidad pensada al límite, interfaz sencilla y directa y una ambientación de las que te los ponen de corbata.
Reseñas frioleras de Noviembre 2009
Vaya que sí ha llegado. El frío, digo. Si es que no era normal. La franela lloraba inquieta en el armario, presta para salir como todos los años. El edredón de pluma se iba a caducar con el calor que hacía en pleno Noviembre. De pronto, golpe y porrazo, un frío de padre y muy señor mío. Así que nada, qué mejor que unas cuantas reseñas calentitas para librarse de estas bajas temperaturas. Este último mes ha estado plagado de lanzamientos de los considerados “triple A”, pero es posible encontrar en la Blogosfera temas que resulten, incluso, más interesantes. O lo parezcan.
- No nos hagan caso, en GamesAjare: el señor Rosa vuelve a la carga con un texto muy directo, y con el que podremos estar o no de acuerdo, pero que de seguro nos hará reflexionar: ¿son tan necesarias las opiniones abiertas de la comunidad para mejorar un videojuego? ¿Quién sabe de verdad, el que crea el videojuego o el que lo juega? Yo creo que en el justo medio está la virtud, como casi siempre.
- Música de videojuegos en Spotify, en VidaExtra: me ha gustado la recopilación de bandas sonoras de videojuegos colgada en Spotify. Destaco porque no son las típicas, y algunas partituras de Gears of Wars 2, Street Fighter IV, Los Sims -sí, me pasaba horas escuchando las piezas de piano- y sobre todo Silent Hill, de un Akira Yamaoka que parece haber dejado Konami, merecen toda nuestra atención.
- La imaginación del pasado, en FeelTheByte: un nuevo redactor en la página del bueno de Den, al que le metí unas palizas al FIFA la pasada semana; en esta ocasión podremos ver unos cuantos juegos antiguos de temática, digamos, curiosa y original. Me ha llamado la atención un auténtico antecesor de los Phoenix Wright, del cual no tenía constancia hasta que lo ví en este artículo.
- Vendetta, el arcade de Konami, en Insert Coin: el amigo Jaimixx vuelve a retrotraernos como nos tiene acostumbrados. A ver quién recuerda este peculiar beat’em-up de Konami, el cual tuvo problemas en su distribución mundial con cierto enemigo embutido en cuero y que te quería hacer pupita… de una manera ciertamente dolorosa.
- Conflictos generacionales: segunda generación, en PixFans: el máquina de Krusher sigue repasando las distintas generaciones de videoconsolas. En la franja temporal escogida, las consolas contaban con microprocesador y comenzaban a leer programas desde memorias de Sólo Lectura. Hala, a culturizarse un poco.
- Detalles curiosos de Sega Saturn, en El Blog de Manu: si se cumplen quince años desde el lanzamiento de esta consola de Sega, tan amada como odiada, qué mejor forma de celebrarlo que recopilar unos cuantos datos de interés sobre la misma. Se le ha ocurrido a Mr. Sagra.
- Máquinas que nos hacen soñar: X-Box, en Er Blog der JuMaFas: un blog que anda de aniversario, cumpliendo años casi a la par que PixeBlog, y que tiene a un Vecin en plena forma con sus máquinas soñadoras. Curiosamente, en esta reseña no tenemos que viajar en el tiempo demasiado rato: la primera Caja X tiene mucha tela que cortar.
- Wii ha salvado a PS3, en Metodologic: para ir finalizando, os dejo la opinión del Capitán Cuernos sobre la teoría revolucionaria de que las ventas de Wii salvaron el trasero a Playstation 3. Y hasta aquí llegamos. Si no estás en la lista, mándame un jamón tu enlace y quizás aparezcas próximamente.
A vueltas con el tema de las notas
Ya tardaba en salir a la palestra otro posible caso de compra-venta de notas en las revistas especializadas del sector. Evidentemente, todos ya sabréis que la revista Computer Bild Spiele ha lanzado a voz en grito la acusación de que la compañía editora del inminente Assassin’s Creed 2 sólo enviaría la versión de review a la revista a cambio de que la nota mínima fuera un “Muy bueno”. Esto, que tiene toda la pinta de ser una artimaña de la propia revista para vender tropocientos ejemplares más y avivar la siempre morbosa y atractiva polémica, no creo que acabe aclarándose. Quién sabe y sabrá.
Y a todo esto, yo me pregunto una cosa. Vale, la revista X -que no porno- te asegura una calificación de 9,5 sobre 10 a tu próximo juego “La llamada de los Panchitos 2: Ándale, ándale“, pero atención, nada se dice sobre el texto de página y media que voy a soltar justo encima de la dichosa notita. A lo mejor lo pongo vestido de limpio, de vuelta y media, criticando cada polígono mal puesto que salga en el juego y acusando de que los Panchitos tengan una Inteligencia Artificial propia de Belén Esteban los viernes por la noche.
Opinión: Flashback y la daga del tiempo contra el simulador
Todo comenzó cuando, a mediados del pasado año, Codemasters lanza uno de los mejores híbridos de conducción que hayamos podido jugar en la presente generación. Una entrega que comenzó en el terreno de los compatibles, Race Driver, se ganaba el apellido GRiD en forma de una mezcla prácticamente perfecta entre simulación y arcade. Un poquito de aquí, una pizca de allá, el cóctel resultaba tan sabroso como interesante, donde llegar a dominar el control del coche nos podía costar más de una visita al taller, pero que desde el principio era capaz de engancharte al pad.





