Qué duda cabe que ya hemos pasado la mejor entrega en cuanto a conversiones cinematográficas se refiere, pero este tercer capítulo de Ocean Software también merece nuestra atención; con total seguridad, los títulos que vamos a ver desfilar en el artículo, todos ellos lanzados en 1990, son y serán recordados más por la película que representan que por el propio juego -seguramente, Navy Seals será la excepción que confirme la regla en esta ocasión-. Aún con todo, nada mejor que darle al botón de Play en el reproductor de cinta para que juzguéis por vosotros mismos.
Ocean Software: Una compañía de película. Parte I (1985-1987)
Únicamente bastará con vislumbrar los destellos que fulguran desde el letrero metálico que reza el nombre de esta compañía. En unos instantes, será inevitable que afloren a nuestros sentidos los recuerdos de títulos míticos en el campo del videojuego doméstico europeo de la recta final de la década de los ochenta. Hace tiempo, exclamar Ocean Software causaba como efecto el dibujar una inexorable reverencia, imaginaria o merecidamente real.
Retrovisión: Jai Alai, Opera Sports
Era Jai Alai – fiesta alegre en euskera, también término que denomina a la cesta punta- un juego extremadamente peculiar, quizá no demasiado bien resuelto a la hora de implementarlo, en especial en las máquinas de ocho bits, pero al que no podía dejar de reconocerle su valentía; no en vano, y a falta de comprobaciones más exhaustivas por los lindes de la programación alternativa de la época, se convertía en el primer simulador de pelota vasca que un Spectrum pudiera echarse a la cara.
Retrovisión: Sito Pons 500cc Grand Prix (Zigurat, 1990)
Si comienzo a hablar de un videojuego de la época de los ocho bits, que sea español, que traslade la simulación de un deporte de masas a los circuitos de los ordenadores personales de aquel tiempo, y que el título sea abanderado y apadrinado por un personaje famoso que se hartó de ganar campeonatos en su día, los más avezados tendréis en cartera un buen abanico de juegos que podrían encajar en dicho perfil. En este caso, por desgracia, todo quedaba en un plano secundario ante su ilógica dificultad. Qué lástima.
El cómic español en los ocho bits (II)
Continuamos el serial de cómics en los ordenadores personales de la época de los ocho / dieciséis bits, y lo hacemos con una serie de historietas de carácter más serio que las presentadas en el pasado capítulo. Si hace una semana se colaron los agentes secretos más torpes del mundo o un par de gemelos traviesos, en esta ocasión vamos a presentar una plantilla plagada de héroes aventureros y guerreros avezados; una perspectiva completamente distinta, pero igualmente aprovechable. Así espero que sea.




