
La venganza de Doh irrumpió con fuerza en los salones recreativos tras el éxito logrado con el primer Arkanoid. Hoy quiero centrarme en la conversión del arcade de Taito para Amstrad CPC, realizada por Imagine. Como siempre, los británicos hicieron un trabajo excelente. Y de camino, era jodido con ganas.
James Higgins fue el programador de esta versión, autor de otras conversiones bastante acertadas como la del Dragon Ninja. La música, por su parte, corrió a cargo de Gary Biasillo. Este señor compuso varias remezclas de las clásicas fanfarrias del Arkanoid y la composición para el menú principal del juego.
Arkanoid 2 añadía ciertas variantes al desarrollo de la partida con respecto a su predecesor, aunque básicamente el objetivo era el mismo: convertirte en enemigo público del gremio de los albañiles y romper todos los ladrillos de cada nivel. Esta vez tendremos más ayudas, con cápsulas tan útiles como la de la multibola, que siempre se regeneraba si sobrevivía al menos una de ellas, hasta que se nos cayeran las tres a la vez, algo más probable de lo que piensas.

También se introdujo el concepto de la elección de caminos cuando acababamos un nivel. Podíamos elegir tirar hacia izquierda o derecha en el árbol de niveles, aunque daba igual donde nos metiéramos, todas las fases poseían una mala leche impresionante. Había una cápsula, la dorada, que era capaz de convertir nuestras bolas en auténticas máquinas de matar, arrasando con todo ladrillo viviente, ya fuese irrompible o no. Para compensar tales ventajas, se introdujeron las temidas cápsulas negras que reducían nuestra nave a la mínima expresión; a este tipo de cápsula se le llamaba el del ‘agua fría’, por aquello de que se te encogía la barrita. Muy curioso.
La versión para Amstrad sobresalía gráficamente. Se utilizó la técnica del overscan, con la cual se utilizaban parte del borde de la pantalla para dibujar los gráficos, presentando un amplio campo de visión orientado en vertical. La definición, el excelente uso de la paleta de colores y, sobre todo, el suave movimiento de todos los elementos en pantalla, convertían a Arkanoid II en uno de los títulos más agradables de ver de todo el catálogo del CPC; algo bastante meritorio teniendo en cuenta la temática del videojuego.
Aunque no es la primera vez que os hablo de machacaladrillos -más aquí-, sí que considero a Arkanoid II como el mejor de ellos; supo innovar a su predecesor y, por lo tanto, a su abuelo BreakOut, el origen del género. Acabar con el cabezón de Doh a base de bolazos no era fácil, pero sí era una experiencia muy superior a la de todos los demás clones de Arkanoid.








Hombre, no te negare que el Revenge of Doh sea un gran machaca ladrillos, pero yo personalmente me quedo con el Traz de Cascade para el Commodore
Sin duda la mejor versión del rompeladrillos
Me quedo con la versión MSX2.
Coincido con Spidey.
Pues yo me quedo con la versión del Amiga 500. Uno de mis favoritos