
La aventura más castiza
En los últimos años se ha puesto bastante de moda la novela más universal y conocida en lengua castellana, Don Quijote de la Mancha, del maestro Miguel de Cervantes. Dinamic, la compañía de los hermanos Ruiz, publicó hace exactamente veinte años un videojuego conversacional basada en las aventuras y desventuras del ingenioso hidalgo. Fue todo un éxito.
El Quijote fue programado por EGROJ, el apodo por el que era conocido Jorge Blécua. Este hombre diseñó una aventura bastante completa a través del parser G.A.C. -Graphic Adventure Creator-, cuando lo habitual era implementar con la herramienta PAWS, más compleja y profunda. El videojuego del Quijote fue distribuido en numerosos packs, como el del Quinto Aniversario de Dinamic, o en otros packs que se incluían con la venta de nuevos ordenadores Amstrad CPC. Además, también hay que recordar otra aventura bastante especial que salió de su puño y letra, Abracadabra, para Odisea Games.
Así pues, cualquier jugador de la época tenía a su alcance viajar por las callejuelas de Argamasilla de Alba, el pueblo donde transcurría la aventura. Hay que decir que, incluso desde el principio, el juego ofrecía un nivel de dificultad considerable. Salir de la casa del Quijote requería cierta astucia; más aún, conozco a mucha gente que se quedó en la primera pantalla por no saber que debía Leer Libro para comenzar la aventura…

Dialéctica aventurera
El hidalgo era valiente y tozudo, pero no era ningún supermán: debíamos encontrar comida y alimentarnos a lo largo del juego o veríamos el temido mensaje de Game Over. Por suerte, nuestro fiel compañero y escudero Sancho siempre estaba a nuestro lado para darnos consejos sobre cualquier situación, simplemente escribiendo ‘Ayuda’ en el juego.
Don Quijote ofrecía numerosos retos que dificultaban mucho el completar la aventura, pero a cambio nos ofrecía todo un abanico de situaciones que han pasado a la historia de los videojuegos, como aquella maldita rata que nos mordía al abrir la alacena si es que antes no nos habíamos equipado como un perfecto caballero… o aquel árbol que nos ofrecía alimento si lo agitábamos, pero que nos dejaba ‘k.o.’ si abusábamos de sus frutos.
No había demasiada variedad en los gráficos que representaban las ‘habitaciones’, pero tampoco le hacía falta: la profundidad de los textos y el excelente diseño de la aventura lograban una total inmersión tanto en el rol del personaje como en el desarrollo de la acción. Nunca es tarde para volver a encarnar al caballero de la triste figura, en un lugar del software español de cuyo nombre siempre es bueno acordarse.








Recuerdo que al principio de la segunda parte te tropezabas con uan piedra y morías desangrado. Era de lo más frustante.
Por cosas del destino jugue a este juego despues de la gran Aventura Original, asi que me parecio algo durillo de jugar.
Creo que se programó con el GAC por que el PAW aun no estaba disponible (solo su antecesor, el Quill) en el momento que se creo.
Gran aventura que cabalgó por mi pantalla tras las clases de EGB día tras día y que con la ayuda de aquel Viejo Archivero se pudo ir completando poco a poco.
Hacer un apunte al comentario del compañero Jaimixx: al principio de la segunda parte, el ingenioso hidalgo sí que tropezaba con una piedra, pero no moría desangrado. Tras varios turnos, aparecía el mensaje de “Te resientes de la caída”, por lo cual el objetivo de esta segunda parte era preparar el célebre Bálsamo de Fierabrás: “vino, romero, aceite y sal, sana que sana de todo mal….”
Es cierto que al resentirnos de la caída, y mientras que el bálsamo era preparado, si seguíamos adelante exprimiendo el escuálido esqueleto de Don Alonso Quijano, es cierto que hallabamos una muerte prematura, pero para eso estaba el comando: “dormir”, o “descansar”….Haciendo eso el mayor peligro pasaba por intentar encararte con un Scar manchego o incluso entonarle el Hakuna Matata de forma redundante…
¡¡Un saludo!!
Vaya, esto si que es una gran coincidencia!… Justamente ayer me dispuse a jugarle nuevamente, y ahora me encuentro este comentario!!…
Buen juego, tal vez muy poco trabajado en el tema verbos, ya que si escribes “lee libro” no lo entiende, en cambio si un “leer libro”. Eso esa bastante molesto.
Muy frustrante, como bien dice Jaimixx, era el asunto de la caída del Quijote… Datos aparte y como anécdota graciosa… recuerdo que no podía jugarle a la segunda parte ya que ignoraba la clave…
Tenía yo (tengo, en realidad) el libro de Don Quijote dividido en 6 tomos, con fotografías de La Mancha y todo. Al final del tomo uno (o dos, no recuerdo) se hallaban las explicaciones para términos o frases difíciles de entender ya sea por la epoca o por la procedencia del lector (yo, siendo Argentino, muchos términos muy españoles no los captaba)…
Entre ellas, estaba el famoso “Bálsamo de Fierabrás”… Fui probando cada uno de estos términos y frases extrañas, como por juego… y así pude entrar a la segunda parte de Don Quijote. Mucha suerte tuve, no?…